Se trata de un edificio residencial en chaflán construido por Salvador Viñals en 1899.
El objetivo era conseguir un entorno cálido, confortable y acogedor y para ello se han utilizado poca variedad de materiales, pero nobles, todo con una gama cromática neutra. En la antigua distribución la vivienda contaba con 1 amplio baño y 2 aseos. Se sustituyó el antiguo baño por un dormitorio y los dos aseos se ampliaron consiguiendo un baño completo. En el baño de los niños utilizamos un alicatado en formato reducido y cuadrado por todo el espacio y se diseña una bañera de obra. La galería del salón contaba con pequeñas ventanas que fueron sustituidas por ventanales de suelo a techo que dieron mucha luminosidad al espacio y abrieron la vista a la Sagrada Familia. Por otro lado, el espacio de la cocina también se amplió, eliminando un antiguo dormitorio y convirtiendo este espacio en el vestidor y baño en suite del dormitorio principal. Se elimina el falso techo de la vivienda dejando a la vista las bóvedas y vigas de obra originales. Se mantienen las carpinterías originales eliminando la pintura de estas y convirtiéndose la madera en el material protagonista. Para el pavimento de las zonas húmedas se utilizó microcemento y en el resto de la vivienda parquet en espiga. Los armarios de la vivienda son de cubro y la cocina de la firma danesa Reform.